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Celebración del Almuerzo de Acción de Gracias de la AMCHAM
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noviembre 27, 2023

Patricia Aguilera

Encargada de Negocios

Celebración del Almuerzo de Acción de Gracias de la AMCHAM

27 de noviembre 2023

 

Discurso preparado

 

¡Buenas tardes a todos!  Estoy muy feliz de estar hoy aquí con todos ustedes, mis nuevos amigos, para celebrar el centenario de la Cámara Americana de Comercio en la República Dominicana. Agradezco mucho la calurosa bienvenida y las muestras de amistad que he recibido desde mi llegada. Me siento honrada de poder continuar la tradición de que el jefe de Misión de los Estados Unidos se dirija a este grupo en Acción de Gracias.  Como han dicho muchos de mis predecesores, esta es una oportunidad para analizar de lo que estamos agradecidos y reflexionar sobre la importancia del sentido de comunidad y los lazos que nos unen.

Antes de comenzar mi discurso, me gustaría que guardáramos un momento de silencio por todas las personas que han sido afectadas por la reciente tormenta tropical. Durante estos tiempos difíciles, es importante que nos apoyemos los unos a los otros con el espíritu de unidad. 

Me gustaría reconocer a esta Cámara de Comercio Americana en el centenario de su fundación aquí en la República Dominicana. Este es un logro maravilloso y les deseo cien años más de éxito en su arduo trabajo para fortalecer los vínculos económicos entre nuestros dos países.

La semana pasada tuve la oportunidad de acompañar a un dinámico grupo de dominicanos y estadounidenses, para trabajar juntos como voluntarios y servir la comida de Acción de Gracias a algunas personas necesitadas. 

Esa oportunidad de ser voluntaria con la comunidad me llevó a reflexionar sobre el trayecto que me trajo aquí.  Me gradué en la Universidad de St. Mary en San Antonio, Texas.  La universidad se fundó en 1852 cuando los hermanos de la Sociedad de María, o Marianistas, decidieron crear una institución basada en los valores de la excelencia académica, el compromiso ético y el servicio a la comunidad.  

Cuando estaba en la universidad, me dediqué especialmente a ese último ideal: servir a la comunidad.  Pasaba los veranos mano a mano con quienes estaban privados de algún derecho, ya fueran refugiados, niños con discapacidades o jóvenes marginados, formando parte de sus vidas y tratando de marcar la diferencia.   

Ese compromiso con el servicio, y las lecciones que aprendí, me llevaron a la carrera diplomática.  Es la razón por la que continúo en ella hoy, todos estos años después, y me dirijo a ustedes. Sigo queriendo hacer la diferencia.

La tradición marianista de dedicación al servicio de la comunidad también es fuerte en toda la República Dominicana.  La Fundación SM, por ejemplo, se compromete a crear programas educativos dirigidos a los más necesitados.  

En sus palabras, y cito: “Devolvemos a la sociedad que nos rodea lo que recibimos de ella”.  Este compromiso de marcar la diferencia para los necesitados tiene una larga historia en nuestros dos países.  

Es lo que hace fuertes a nuestras sociedades y cómo construimos prosperidad sostenible basada en democracias fuertes y todos los beneficios que eso conlleva.  Me gustaría mencionar dos ejemplos: uno de esta isla y otro de los Estados Unidos.  

El primer ejemplo es Fray Antón de Montesinos. Corría el año 1510 y el mundo cambiaba a un ritmo acelerado a medida que el Nuevo Mundo y el Viejo se unían de un modo nunca imaginado.  Mientras estas nuevas conexiones proporcionaban beneficios económicos a los colonos europeos, nadie hablaba del alto precio que pagaban los pueblos nativos de las Américas.  

Fray Montesinos fue un ejemplo y se atrevió a plantarse en medio de la nueva colonia de Santo Domingo para denunciar la opresión y la muerte que veía a su alrededor.  

En su discurso Fray Montesinos cuestionó la opresión y el abuso de los indígenas por parte de los españoles.  Criticó a los españoles por las atrocidades que cometían para obtener oro, y les exigió poner fin a los trabajos forzados a los que sometían a las comunidades indígenas de la isla.  Fray Montesinos tomó la palabra, e hizo la diferencia.  

El otro ejemplo es Abraham Lincoln.  Todos conocemos la calle, al igual que conocemos el tránsito que circula por la misma

Pero también recordamos y apreciamos por qué la memoria del presidente Lincoln es valorada por tantos en todo el mundo.  Fue un defensor de la democracia y la libertad.   

Pero lo que menos recordamos es su profundo compromiso con otros aspectos de la creación de la igualdad económica.  

Bajo su presidencia, el gobierno federal pasó a desempeñar un papel activo en la capacitación económica del ciudadano promedio.  Fue pionero en la creación de la primera moneda nacional, creando estabilidad macroeconómica para hacer crecer nuestra economía.  Se financió el primer ferrocarril transcontinental, lo que permitió a los estadounidenses aumentar su riqueza gracias al incremento del comercio.    

Durante los primeros años de la presidencia de Lincoln, apoyó proyectos de ley para establecer universidades públicas con concesión de tierras.  Estas universidades hicieron posible que los estadounidenses de clase media obtuvieran una educación universitaria en una época en la que menos del 1% del país estaba matriculado en la universidad.  Su trabajo marcó la diferencia. 

Todos nosotros, cada uno de los que estamos hoy aquí, somos producto del legado de todas las personas que he mencionado, los Marianistas, los Dominicos, Abraham Lincoln y Fray Montesinos.  Honrar ese compromiso de servicio no es sólo algo agradable de tener en el trabajo que todos hacemos.  Es un requisito previo para el éxito, para la prosperidad a la que aspiramos para nuestras organizaciones, nuestras sociedades.  Es nuestra herencia compartida. 

Queremos hacer la diferencia.  Así pues, dediquemos un momento a celebrar algunos de los principales logros del último año.  Y luego, quiero que consideremos cómo el espíritu de Lincoln y Montesinos sigue vivo, y cómo podemos seguir trabajando juntos en los años venideros para marcar la diferencia para aquellos que lo necesitan.  

El año pasado deseamos con ustedes que continuara nuestro compromiso de trabajar con el presidente Abinader en la lucha por fortalecer la democracia y contra la corrupción y la impunidad.  Tal como él dijo, la corrupción no se limita a la esfera política y su solución tampoco existe únicamente en ella.  Creo que hemos avanzado mucho en abrir las puertas a la prosperidad y en la lucha contra la corrupción.

El entorno empresarial de la República Dominicana es ideal para el crecimiento, y saludamos al Gobierno del presidente Abinader por adoptar importantes medidas para promover el comercio y la inversión, luchar contra la corrupción y apoyar el desarrollo sostenible.  Nuestros dos países comparten el compromiso de fomentar la innovación, impulsar el crecimiento económico y crear asociaciones que beneficien a ambas partes.  

Por ejemplo, la asociación comercial entre los Estados Unidos y la República Dominicana recibió un bienvenido impulso a principios de este año, cuando AMCHAM y el Servicio Comercial de los Estados Unidos trajeron varias misiones comerciales de empresas estadounidenses aquí.  Estas empresas representaban a sectores que iban desde la cosmética hasta las energías renovables y todas ellas sintieron la hospitalidad dominicana y forjaron alianzas duraderas.  

Ellos ven tanto las oportunidades como los retos.  La aprobación de leyes como la recientemente aprobada ley sobre la administración de bienes decomisados crea un entorno transparente.  Esto es beneficioso para el crecimiento empresarial puesto que fortalece futuras alianzas.  

La Embajada de los Estados Unidos está muy orgullosa de haber brindado apoyo técnico a esta importante legislación y felicitamos a la República Dominicana por la aprobación de esta ley en el Congreso y su reciente promulgación.

Además, saludamos los progresos realizados en la reforma de la ley de compras y contrataciones públicas.  En muchos países, las compras y contrataciones públicas representan entre el 10% y el 15% del PIB.  Esta política pública es absolutamente fundamental para el éxito en la lucha contra la corrupción. 

Hoy podemos celebrar la regulación conexa y estamos orgullosos de haber podido colaborar en esta legislación que actualmente espera la aprobación del Congreso.  Exhortamos al Gobierno Dominicano a que siga adelante con estos esfuerzos y que apruebe esta legislación lo antes posible. 

Crear un entorno favorable para las empresas no se limita al ámbito económico o político.  Las empresas deben confiar en que el país en el que invierten y crecen, es estable.  

Hemos visto en muchos países cómo las empresas huyen como consecuencia directa del desgaste de la situación local en materia de seguridad.  

Damas y caballeros, la República Dominicana no se encuentra entre esos países y los Estados Unidos está comprometida con seguir colaborando con nuestros amigos dominicanos para avanzar juntos en materia seguridad. 

Nuestras instituciones militares y policiales continúan colaborando con sus contrapartes dominicanas reduciendo el tráfico ilícito de drogas, armas y personas.  Juntos, desempeñamos un papel importante en toda la región.  

Si trabajamos juntos para mejorar las ya excelentes capacidades del ejército dominicano, podremos apoyar aún más con la seguridad regional.  Nuestra cooperación antidroga ha permitido incautar más de 20 toneladas métricas de drogas en cada uno de los tres últimos años consecutivos.  

Pero, además, estamos creando un entorno en el que las empresas y las personas puedan prosperar.  Estamos apoyando a un comité civil de educación policial para rediseñar el plan de estudios y la instrucción de la policía, centrándonos en el uso adecuado de la fuerza y la ética.  

También hemos contribuido a que el Sistema Nacional de atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 pueda prestar ayuda a los dominicanos que más lo necesitan.  Estamos orgullosos de colaborar con el 9-1-1 para mejorar este servicio que salva vidas, con un apoyo de más de 20 millones de dólares a lo largo de todo el programa.  

Hace apenas dos semanas, visité el centro con el ministro Santos para ver la última donación de 1,5 millones de dólares en servidores Hewlett Packard de última generación.  

También estamos orgullosos de ser el principal socio de la República Dominicana en el ámbito de la salud.  Tras 15 años de colaboración con el Plan de Emergencia del Presidente de los EE. UU. para el Alivio del SIDA (PEPFAR), la República Dominicana lidera ahora la región como el país con las tasas más bajas de prevalencia y mortalidad del VIH.  

Además, los Estados Unidos ha donado a la República Dominicana seis veces más vacunas COVID que cualquier otro país, y sabemos que se les está dando un buen uso.  

Vamos a continuar esta fuerte colaboración para mejorar la salud de todos los dominicanos y ayudar a proteger a la República Dominicana de futuras amenazas sanitarias. 

Por último, sé que no puedo presentarme ante esta ilustre audiencia de profesionales de los negocios sin referirme a nuestros servicios consulares, ya que facilitamos los viajes y el comercio en ambas direcciones.  Felicitamos al sector privado dominicano y a sus colegas del gobierno por lo que será un año histórico en cuanto a llegadas de turistas. Más de un tercio de los cuales serán ciudadanos estadounidenses.  

En caso de tener la duda de si la Embajada está abierta o no, ¡tenemos buenas noticias consulares!  Nuestro equipo está en camino a procesar más de 210,000 visas de no inmigrante este año, ¡superando el número procesado en 2019! Las buenas noticias no terminan ahí. Pronto vamos a tramitar más de 65,000 visas de inmigrante a los Estados Unidos, la cifra más alta jamás registrada en Santo Domingo.  

Además, este año hemos lanzado formalmente Global Entry en la República Dominicana. Este programa facilita a los viajeros dominicanos la entrada a los Estados Unidos, lo que permite aumentar los viajes y el comercio entre nuestros dos países, fomentar la confianza y facilitar las inversiones. 

Damas y caballeros, esto es sólo un breve esbozo de la increíble cooperación entre nuestros países este último año.  

Sin embargo, no hemos resuelto todos los problemas del mundo. Hemos hecho la diferencia, pero aún queda trabajo por hacer.  

El autoritarismo desafía a las democracias en lugares como Rusia, Cuba, Venezuela y Nicaragua.  Nuevas y viejas enfermedades desafían nuestros sistemas sanitarios.  

El cambio climático ha provocado sequías e inundaciones y ha puesto en peligro algunos de nuestros alimentos y fuentes de agua más seguras, como vimos recientemente.  Pensemos en la situación actual en la frontera con Haití, donde el acceso al agua ha creado desafíos de seguridad para ambos países. En muchos países del mundo, la necesidad humana básica de acceso al agua, cada vez más escasa ante el crecimiento demográfico, es fuente de conflictos. Situaciones como ésta se producirán a medida que se agrave la crisis climática, y tenemos que estar preparados.

El tipo de colaboración que he presentado en los últimos minutos nos permitirá afrontar juntos estos desafíos.  Debemos seguir centrados en marcar la diferencia para las personas en todos los niveles de nuestras sociedades. Los próximos años en la República Dominicana serán emocionantes.  

Este año, la República Dominicana ganó un codiciado puesto en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, lo que será una excelente oportunidad para que ustedes, siguiendo el espíritu de Fray Montesinos, hagan que sus prácticas locales reflejen su liderazgo en el mundo sobre el valor de la democracia, la inclusión y los derechos humanos, en un momento en que muchos países se mueven hacia la dirección opuesta. 

La República Dominicana volverá a dar un paso adelante en la escena mundial en el 2025, al acoger la Cumbre de las Américas, la reunión más importante de líderes de gobierno, sector privado y de la sociedad civil de América Latina.  

Señoras y señores, simplemente no puedo enfatizar lo suficiente la importancia de este evento ni el trabajo que se va a necesitar para lograr que sea un éxito.  La Cumbre de CEOs, el foro de líderes juveniles, la cumbre de la sociedad civil y la cumbre de ciudades en torno al evento principal serán también importantes mientras nos preparamos para el 2025. Las reformas que he mencionado desempeñarán un papel importante para que la República Dominicana esté lista para representar y liderar todas éstas.

Las elecciones del año próximo volverán a demostrar la fortaleza de la democracia dominicana y podremos contemplar, más allá de eso, el trabajo que nos queda mientras nos preparamos para los eventos que acabo de mencionar. Los Estados Unidos estará ahí para apoyarles en estos esfuerzos, como lo hemos hecho en el pasado. El apoyo a las reformas fue un tema importante en la reunión entre los presidentes Abinader y Biden en la Casa Blanca a principios de este mes.

El respaldo a las reformas y el crecimiento económico del Gobierno dominicano es uno de los principales impulsos de la Alianza de las Américas para la Prosperidad Económica, de la que la República Dominicana es miembro inaugural.  A través de esta alianza, nos comprometemos a enfocar las principales cadenas de suministro del mundo en las Américas, incluidas las de energía limpia y dispositivos médicos.  

Al hacerlo, ayudaremos a fortalecer los esfuerzos para promover el desarrollo de la mano de obra y apoyar la infraestructura sostenible.  También, a identificar áreas para el crecimiento regional en las cadenas de suministro clave y ampliar las oportunidades de nearshoring para la industria y las empresas dominicanas.  

En reconocimiento a algunas de las extraordinarias reformas que ha emprendido el gobierno de su país, la administradora de USAID, Samantha Power, anunció la Alianza para el Desarrollo Democrático.  Esta alianza coloca a la República Dominicana entre un grupo de países que recibirán 5 millones de dólares en el primer año, con la promesa de financiamiento adicional más adelante para apoyar la planificación y aplicación de las reformas para mejorar la gobernanza democrática y combatir la corrupción. Trabajaremos juntos con una amplia gama de actores del gobierno, el sector privado y la sociedad civil para hacer esto posible y efectivo.  

Los fuertes lazos económicos entre nuestros países nos brindan una profunda oportunidad para seguir estableciendo protección para los trabajadores. 

La crisis climática es una crisis para todo nuestro planeta.  Somos conscientes de que las emisiones mundiales tienen un impacto significativo en el Caribe, incluyendo las elevaciones del nivel del mar y las inundaciones de sargazo. Por lo tanto, es de suma importancia que sigamos apoyándonos mutuamente para hacer frente a este desafío global. 

Por eso, tras la exitosa Cumbre de Líderes de la Alianza de las Américas para la Prosperidad Económica, hemos logrado nuevos compromisos para reforzar nuestra lucha conjunta contra el cambio climático.  

En esa cumbre, el Departamento de Estado anunció planes para establecer el Fondo para la Naturaleza de la Alianza de las Américas en el BID para ayudar a preservar la rica biodiversidad de nuestro hemisferio, reducir las emisiones de carbono y crear buenos empleos.  

El fondo aportará capital para apoyar el diseño de proyectos, el desarrollo de capacidades y el análisis financiero que permitirá liberar fondos del sector privado para soluciones climáticas críticas. El Departamento de Estado, en colaboración con el Congreso, tiene previsto destinar 10 millones de dólares para poner en marcha el fondo. 

Hoy les he expuesto sólo algunas de las formas en que hemos hecho juntos la diferencia durante el último año y un pequeño fragmento de lo que sé que podemos lograr en los próximos meses y años. Todo ello, como dije al principio, en nombre del servicio público.  Pretendemos que nuestros países sean más fuertes, más prósperos, haciendo honor a nuestro valor compartido de servicio.  

Abraham Lincoln dijo en un discurso en el 1861: “Sostengo que mientras el hombre exista es su deber mejorar no sólo su propia condición, sino ayudar a mejorar la de la humanidad; y, por lo tanto, diré simplemente que estoy a favor de aquellos medios que proporcionen el mayor bien al mayor número”.  

Cuando se celebró el primer Día de Acción de Gracias hace más de 400 años, no era una celebración perfecta. Era una oportunidad para que una comunidad hiciera recuento de aquello por lo que estamos más agradecidos: la familia, la salud, las amistades, la comunidad.  

Estoy agradecida de estar aquí compartiendo con nuevos amigos. Cada uno de nosotros somos agentes de cambio desde nuestras posiciones profesionales hasta nuestras posiciones en la comunidad – tenemos el poder de hacer la diferencia.

El día de Acción de Gracias sigue siendo un reconocimiento silencioso de la labor que podemos hacer juntos, al servicio a nuestros países y a nuestra gente, para ser mejores, hacerlo mejor y lograr el bien común para el mayor número de personas.

Muchísimas gracias y ¡Feliz Día de Acción de Gracias!